¡Buen trabajo para comenzar una dieta saludable y un programa de ejercicios!
Es perfectamente natural sentir más hambre después de un entrenamiento. De hecho, es una señal de que tuviste un entrenamiento efectivo. Desafortunadamente, aún debes mantener bajas tus calorías si estás buscando reducir peso. Afortunadamente, hay dos formas sencillas de aliviar esas punzadas de hambre: el momento de comer y la densidad de comida.
- Horario de las comidas: si quiere sentir menos hambre, distribuya sus comidas durante todo el día. Por ejemplo, en lugar de tres comidas grandes por día, pruebe tres comidas de tamaño mediano y dos refrigerios durante el día. Este es un gran truco para mantener su estómago lleno al tiempo que equilibra los niveles de insulina / azúcar en la sangre para ayudar a perder peso y reducir los antojos. Además, si desea aprovechar al máximo su entrenamiento, recuerde comer algunos carbohidratos de digestión lenta al menos una hora antes de su entrenamiento. Por último, en la hora posterior a su entrenamiento, su cuerpo está preparado para volver a alimentarse. Asegúrese de tener una comida después del ejercicio para reponer su energía y ayudar a la recuperación muscular.
- Densidad de comida: es genial que estés rastreando tus calorías. Al hacerlo, probablemente hayas notado cómo los alimentos ricos en proteínas te dan mucho más volumen de alimentos por calorías que los alimentos grasos / azucarados. Tenga en cuenta que un pecho entero de pollo puede tener menos calorías que una barra de caramelo individual. Intente comer cortes magros de carne. Podrá comer más alimentos por la misma cantidad de calorías. Los greens altos en fibra también son geniales. Intente agregar vegetales cocidos y ensaladas a sus comidas. Te proporcionará nutrientes y mantendrá tu estómago lleno.