No estoy seguro acerca de las vitaminas, pero las bacterias pueden afectar a los neurotransmisores. Por ejemplo, los ratones libres de gérmenes tienen niveles cerebrales más altos de serotonina, que desempeña un papel en la depresión. De hecho, se piensa que el 95% de toda la serotonina del cuerpo se produce en el intestino.
Tu intestino y tu cerebro trabajan en conjunto, cada uno influenciando al otro. Esta es la razón por la cual su salud intestinal puede tener una influencia tan profunda en su salud mental, y viceversa. Pero, ¿qué pasa si nuestra dieta diaria no contribuye a obtener o alimentar a las “buenas” bacterias? Aquí vienen los probióticos.
Pero al elegir los probióticos, tres criterios son importantes: 1) La cantidad de estudio independiente detrás de esa cepa particular, 2) Es deseable tomar los prebióticos junto con los probióticos, 3) Elija probióticos de origen humano. Hay base de lácteos, base de plantas y probióticos basados en humanos. Recientemente, cada vez más expertos e investigadores llegan a la conclusión de que los probióticos que se encuentran en los seres humanos son los más efectivos.