El modo de hambre no es real.
Al menos en términos de su tasa metabólica basal y su capacidad para quemar grasa.
Nunca está en peligro de consumir muy pocas calorías que su metabolismo se ralentice tanto que la pérdida de peso se detenga por completo. Su cuerpo continuará quemando grasa como combustible.
Dicho eso, tu metabolismo cambia. Nunca quema la misma cantidad de calorías todos los días.
Hay una porción de su metabolismo llamada NEAT, la termogénesis de la actividad sin ejercicio. A veces se refiere a Actividad física sin ejercicio (NEPA).
NEAT es la energía gastada (calorías quemadas) para toda la actividad física que no duerme, come o hace ejercicio. Cosas como lavar los platos, preparar comidas y moverse con tranquilidad caen en la categoría de NEAT.
¿Dirán las personas que tienen un metabolismo rápido o un alto metabolismo?
¿Cuántas de las calorías que comemos, nuestro cuerpo realmente metaboliza?
NEAT puede representar desde 15 hasta 50% o su quemadura calórica diaria. Todo depende de cuán activo eres. Cuanto más activo se piense el día, más calorías quemará a través de NEAT.
Morirse de hambre afectará a NEAT. Cuanto más tiempo te mueras de hambre, más perezoso obtendrás. Te encontrarás más cansado. Te sentarás más. Te impacientarás menos. Tú no serás tan activo. Por lo tanto, NEAT caerá y junto con eso también lo hará la cantidad de calorías que quema.
Así que su metabolismo ha disminuido pero nunca está en modo de hambre donde perderá la capacidad de quemar grasa.