El metilmercurio, una vez absorbido por el tracto GE, cruza el barris del cerebro sanguíneo donde actúa como una neurotoxina. También se ha demostrado que el MeHg puede aumentar la presión arterial y la posibilidad de ataques al corazón.
En las madres, MeHg cruza fácilmente la placenta. La sangre umbilical puede ser 1.7 veces más alta que la madre. La sobreexposición prenatal a MeHg puede afectar las habilidades cognitivas, motoras y del lenguaje. También afecta, atención, aprendizaje y memoria.
Envenenamiento por metilmercurio, www.nih.gov
Reconocer y prevenir la sobreexposición al metilmercurio en el consumo de pescados y mariscos: información para médicos, Journal of Toxicology (2011)