Comprar un seguro de salud a través de las líneas estatales es más complicado de lo que parece. No estoy de acuerdo en que la aseguradora haría que un asegurado obtenga atención médica en otro estado. Las aseguradoras de salud con licencia en un estado generalmente operan a nivel nacional, por lo que esto no sería un problema.
Hay dos grandes problemas:
- Los diversos estados tendrían que llegar a un acuerdo sobre los principios de diseño del plan de salud incorporados en las disposiciones de seguro obligatorio. Por ejemplo, Nueva York es un estado de “calificación de la comunidad”, lo que significa que limita o elimina la capacidad de cobrar tarifas que se basan en diferentes factores de riesgo. Otros estados tienen regulaciones más liberales sobre los precios de los planes de salud. Conciliar estas diferencias sería un problema horrible para el gobierno federal.
- Los estados tienen diferencias en los tipos de afecciones médicas para las cuales requieren cobertura. Algunos estados exigen que los tratamientos de fertilidad deben estar en todos los planes de salud. Otros excluyen los tratamientos de fertilidad. Esto sería una repetición del debate altamente cargado sobre la cobertura del aborto obligatorio.
También existen desafíos administrativos, ya que el software utilizado en estos sistemas diferentes, en particular las interfaces de usuario, varía. También existen diferentes reglas sobre el papel de los agentes de seguros, la acreditación de los llamados “navegadores”, que ayudan a los solicitantes a clasificar las preguntas.
Esta es una de estas ideas geniales que probablemente sea mucho más complicada de implementar que aquellas que lo proponen.