Mi papá dejó de fumar a los 30 años. Fue un gran fumador durante unos 20 años antes de dejar el hábito. Cerca de 40 años después desarrolló cáncer de vejiga. Le pregunté al oncólogo qué lo causaba y él respondió rápidamente que probablemente era fumar cigarrillos. Le expliqué que papá dejó de fumar casi 40 años antes de que le diagnosticaran cáncer. El médico respondió: “Sí, así es como funciona”. La moraleja es que no tienes que seguir fumando toda tu vida para sufrir los efectos nocivos del tabaco. Un poco si ese veneno puede recorrer un largo camino. Déjalo. No vale la pena el riesgo.
En caso de que te lo estés preguntando, papá murió de cáncer 3 años después. El tabaco mata a 1000 cada año y es totalmente prevenible. Nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para dejar de fumar.