Como dice Elena, la rutina para dormir es la clave. También traiga el juguete favorito de su hijo con el que duerme en casa.
Aparte de eso, puede intentar ajustarse a la zona horaria unos días antes de partir para su viaje. Así que trate de ponerla a dormir un poco antes, tal vez 30 minutos, una hora … para que coincida mejor con la hora del destino. Y luego haz lo mismo al revés hacia el final del viaje.
En realidad, 3 horas de diferencia no es tan malo. Si fueras a Europa, esa sería una historia diferente 🙂