¿Cuáles son los pros y los contras de eliminar las amígdalas?

Los pros de quitar las amígdalas

Aliviar el dolor
El único beneficio real de quitarse las amígdalas es aliviar el dolor que traen los dolores de garganta. Las personas a las que se extirpan sus amígdalas a menudo sufren de más de 4 dolores de garganta severos al año, lo que puede afectar la vida diaria y la nutrición. Al quitar las amígdalas, los dolores de garganta se detienen tan bien como el dolor al comer y beber. Esto puede ser suficiente para que muchas personas opten por esta cirugía.

Sientese generalmente mejor
Debido a la infección en las amígdalas, causada por diversas bacterias, el cuerpo tiene que trabajar muy duro para combatirlo. Esto hace que el cuerpo se sienta agotado y fatigado, lo que es muy desagradable. Quitarse las amígdalas resuelve este problema y permite que las personas se sientan mucho mejor en su vida cotidiana.

Contras de quitar las amígdalas

Sangría
El sangrado persistente es una complicación común de tener una amigdalectomía. Esto puede ser muy peligroso si se pierde demasiada sangre o no se puede detener el sangrado.

Larga recuperación
La recuperación de tener sus amígdalas removidas es bastante larga, y puede ser bastante dolorosa también. Un dolor de garganta muy severo suele durar hasta dos semanas después de la cirugía. Las lesiones dentales también pueden resultar de estas cirugías, así como de dolores de oídos.

Me retiré las amígdalas cuando tenía 6 años. Recuerdo en aquel entonces el constante hinchazón de mis amígdalas y el dolor que tenía cuando tenía que comer o beber. Sucedió gradualmente hasta el punto de un dolor insoportable y la necesidad de eliminarlos. Cuando los quité, sentí que mi garganta estaba entumecida y me dediqué a comer helado (los doctores dijeron que era necesario para curar las heridas), eso es lo mejor que recuerdo. La desventaja es que la gente dice que su respiración no es buena y que su voz cambia y se enferma con más frecuencia.