¿El lavado a presión y el techo de amianto representan un riesgo para la salud?

Sí. Independientemente de cuán cuidadosamente lo lleve a cabo, el lavado a presión está destinado a alterar el asbesto en el techo de cemento y liberar fibras tóxicas en el entorno. La presión puede erosionar rápidamente la capa exterior del material. Si limpia el techo con equipos de agua a presión, inevitablemente producirá contaminación, ya que una mezcla de agua y cemento que contiene amianto se desprenderá durante la operación. La lechada terminará contaminando el área cercana y dado que las fibras de asbesto son microscópicas, es imposible limpiarla por completo. Si bien es poco probable que inhale amianto durante el proceso, ya que el agua evitará que las fibras se transporten al aire, la suspensión puede representar un riesgo para la salud cuando se seca.