¿Cómo puedes evitar que tu carácter temperamental se interponga en el camino de ser productivo?

  1. Reconoce tu mal humor.
  2. Pregúntese, “¿por qué estoy de mal humor?”
  3. Con esa respuesta, acéptelo, corríjalo, apague el interruptor temperamental y continúe.
  4. ¡Se Productivo!