¿Puedo orar con los ojos abiertos?

¡Sí, yo puedo!
De hecho, cuando rezamos, Dios no considera muchas cosas en nuestra condición humana como tener los brazos abiertos, los ojos cerrados, etc.
Solo necesita una posición y actitud respetuosa: de rodillas, de pie o sentado (si no puede hacer con los otros dos).

Lo único importante es rezar con tu corazón, que es lo único que Dios mira.
PD. La razón por la que algunas personas cierran los ojos no debe distraerse con el entorno.