Si los altos niveles de galactosa y lactosa contenidos en la leche pueden hacer que los huesos sufran cambios como inflamación, envejecimiento y poner a las personas en riesgo de fractura, ¿por qué no estamos preocupados por esto en bebés y niños?
El estudio aborda los efectos sobre la salud de los adultos a partir del consumo de leche no fermentada y, presumiblemente, de cualquier producto sin fermentar basado en ella. Se concluye que el problema es causado por la…